Dentro de este estilo se puede decir que hay tres pilares fundamentales sobre los que se va a sustentar todo, los cuales son los siguientes:


  • Por un lado, tenemos el hecho de reducir al máximo todo lo que tenga que ver con elementos artísticos. Con esto, se hace referencia por ejemplos a los cuadros y con aquellos elementos que cuelguen de las paredes. Es una desmaterialización


  • Los elementos decorativos que se ubiquen sobre un mueble deben reducirse a la mínima expresión ya que recargan en exceso en conjunto y no se logra esa sensación de amplitud tan necesaria en este caso.


  • El entorno que se construye debe ser útil, aprovechable, sencillez, precisión en los acabados – detalles y con geometría esencial y rectilínea. Se puede decir que la estancia que se quiera decorar debe ser para vivirla y no para instalar muebles.


Pero a la vez, no sólo se trata de “interiorismo o decoración pura” es, además, una filosofía de entender la vida en el hogar.


Fuente: Ovacen